
Como complemento al museo cuenta el CIDAP con una sala de exposiciones en las que se exhiben
piezas trabajadas por artesanos reconocidos por su excelencia. Funciona esta sala siguiendo
básicamente los patrones de las galerías de pintura. Quienes exhiben son invitados luego de
analizar sus cualidades, los objetos exhibidos pueden ser comprados por quienes visitan la sala
de exposiciones, se promocionan estos eventos y se elaboran materiales de apoyo sobre la temática
y el autor. Al igual que en el caso de los museos, se dignifica a las artesanías en el sentido de que no
solo las manifestaciones de arte elitista como las pinturas y esculturas merecen ser puestas a consideración
del público de esta manera y con estos criterios. Suelen realizarse entre diez y doce exposiciones cada año.
Ha realizado también el CIDAP diversos eventos a la manera de concursos vinculados a las artesanías
con alcances regionales y nacionales. El Salón Nacional de Diseño Artesanal que tuvo lugar hace diez
años cuyo financiamiento y organización estuvo a cargo del la Dirección Nacional de Turismo y esta
institución, contó con una nutrida participación de artesanos de todo el país, poniendo de manifiesto
las enormes posibilidades de la expresión artesanal con casi ilimitadas fronteras en lo relacionado
con materiales y las excelencias a las que se puede llegar si a la creatividad se añade un estricto control
de calidad. Las piezas presentadas y que cumplieron las expectativas de un jurado de admisión fueron
expuestas en Quito y Cuenca.
Desde 1998, el CIDAP ha asumido la organización del Concurso de
Nacimientos Artesanales. Se conjuga en este evento el robustecimiento de una tradición cultural
popular de América Latina: la elaboración de pesebres, belenes o nacimientos con motivo de las
navidades y la creatividad, habilidades y destrezas de las artesanías. Símbolos navideños con
raíces de otras partes del mundo como los árboles de navidad y Santa Claus se han difundido
fuertemente en las últimas décadas, con el riesgo de que pase a plano secundario el arreglo de
los nacimientos.
Los resultados de estas convocatorias han sido plenamente satisfactorios ya que se ha podido
constatar que la posibilidad de innovaciones en materiales, técnicas de trabajo e interpretación
del evento es factible sin renunciar a los componentes tradicionales que esta forma de celebración
conlleva. Esencial a la cultura popular y, en consecuencia a las artesanías, es su fundamentación
en la tradición y en la necesidad de preservar los valores que se han acumulado a lo largo del tiempo,
pero ello no implica que haya que dar las espaldas a los múltiples cambios que año a año ocurren
en las colectividades partiendo de que las culturas –en el sentido antropológico del término
son dinámicas y cambiantes.
Es importante anotar que el Museo de las Artes Populares de América muy frecuentemente es
visitado por grupos organizados de niños que realizan sus estudios en escuelas básicas.
El planteamiento esencial de incorporar a la educación formal componentes de cultura popular,
en parte se pone de manifiesto en el apoyo que un Museo de esta naturaleza puede prestar a las
unidades educativas.
La organización de este tipo de certámenes y exposiciones requiere financiamiento, es muy difícil
conseguir lo necesario para mejorarlos, repetirlos y diversificarlos pues, aunque se diga algo
diferente, priman en las instituciones estatales y privadas en condiciones de realizar aportes
para difusión cultural, las creencias de que solo lo que el orden establecido ha calificado
como “culto”, es decir lo elitista, merece apoyo.